¿CREES QUE ES JUSTO QUE EL ESTAR SIN TRABAJO CIERRE PUERTAS INDEPENDIENTEMENTE DE LO QUE ESTÉS HACIENDO AHORA?
Muchos empresarios y reclutadores de personal sostienen que no quieren incorporar a sus organizaciones a personas que llevan más de
6 meses desempleadas porque “cuando están así, por algo será”. Por supuesto, todas las opiniones son respetables, independientemente de no compartirlas.
A estas personas les formularia dos preguntas: Que una persona no tenga trabajo ¿implica obligatoriamente que este sin hacer nada? Que alguien no encuentre trabajo ¿significa una falta de talento y valía? Ambas respuestas para mí son negativas y ahora paso a explicarme.
Este período de crisis que hemos vivido, ha supuesto que muchos hayan sido despedidos, con indemnizaciones, unas veces suculentas, otras no tanto y muchos han optado por unas “merecidas” vacaciones, esperando que la situación mejore y poderse recolocar sin problema… y sin hacer nada. Pero el tiempo ha pasado y el paro se ha acabado… ¿Qué han hecho? En este caso, podría justificarse un cierto desinterés por parte de los reclutadores, aunque en todo caso, creo que su experiencia y valía deberían ser valoradas adecuadamente.
No obstante, creo que debemos desterrar el pensamiento español de que solamente están trabajando los mejores porque os pregunto a todos ¿a cuántas personas incompetentes conocéis con trabajo en la actualidad? Seguro que a más de una.
¿Que más da los meses que una persona este sin un trabajo que conlleve alta en la seguridad social o en el régimen de autónomos? Lo realmente importante es el recorrido que haya tenido durante ese tiempo, es decir, lo que haya realizado, puesto en marcha, en qué actividades o proyectos participó, en qué se está formando, aunque sea en plan autodidacta, etc. Averiguar a que dedica su tiempo nos dará muchas pistas. El verdadero problema nos lo encontramos cuando las personas desempleadas no han dedicado a nada productivo su tiempo, ni mucho menos lo han intentando. Se han resignado y ven pasar el tiempo lentamente sin que nada cambie porque ellos ni lo intentan.
Como decía antes, el tema laboral este año, como el pasado, está complicado y muchas personas están en búsqueda de una oportunidad laboral. Las personas desempleadas no sólo tienen que competir con las personas que están en su misma situación sino también con la cantidad de personas que tienen trabajo y que aspiran a cambiar. Los expertos indican que el desempleo afecta sobre todo a las personas con baja cualificación. ¿Quién no conoce hoy a muchas personas sobradamente preparadas sin trabajo? read more…
El rendimiento d
e las personas en las compañías es de vital importancia. Aunque sólo adquiere un protagonismo importante cuando las cosas van muy mal y ya tienen poco margen de solución.
Lo que está claro es que cuando una compañía o determinados componentes de sus equipos de trabajo no van por buen camino, se ve venir mediante una serie de señales que se deben de querer ver y asumir.
Por supuesto, en las empresas se está para rendir lo máximo posible, sin embargo, para ello, las organizaciones deben de establecer unos parámetros globales adecuados para que sus trabajadores se sientan a gusto allí. Es decir la empresa y sus trabajadores conforman un equipo entre los que debe existir equilibrio y compenetración. Los problemas que surjan entre ellos deben solucionarlos mediante la comunicación y el consenso, tras analizar y planificar cada piedra en el camino.
Por ejemplo, cuando un equipo de fútbol de la primera división no funciona y se llega a un tope de paciencia, se decide siempre despedir al entrenador. Y muchas veces se ve que la culpa de que el equipo esté en esa situación no es suya. Sin embargo, no se tiene en cuenta los refuerzos y cambios que exigió el entrenador en su equipo para adaptarse a la situación actual y que no se le permitieron hacer. Cuando lo que se debería de hacer es analizar la situación de forma pormenorizada y, tras ver lo que falla, mirar cómo se le puede poner remedio trabajando todos en ese frente. Sin embargo, es muy fácil mirar a otro lado y buscar otros culpables. Aunque cuando el equipo tal vez descienda a la división inferior aprendan sus dirigentes la lección de la peor manera. read more…
Las empresas deben saber cuidar, comprender y sacar partido a su principal activo: la
totalidad de las personas que las conforman. Si sus personas están contentas, repercute directamente en el desarrollo de sus organizaciones con mayor nivel de involucración, compromiso, identificación con la causa, etc.
Por ello, las empresas, independientemente del tamaño, dentro de sus posibilidades, deben a estar abiertas a las nuevas tecnologías y a la enorme red que supone Internet, conociendo sus enormes posibilidades para saber sacarle partido.
Muchas empresas aun se emperran en seguir usando la red y sus nuevas herramientas (foros, blogs, podcast, etc.) para manifestar lo maravillosas y perfectas que son, sin darse que cuenta de que los usuarios, hoy en día, están muy interconectados y están al tanto de todo y que lo peor que les sienta es que se les quiera engañar. Ahora mismo, cualquier blogger hábil y con cosas que decir, puede llegar a miles de personas en segundos y difundirse sus noticias en múltiples webs y medios, pudiendo hacer daño a empresas u organizaciones que no juegan limpio o que quieren tapar las imperfecciones que tienen.
Como ya nos han demostrado empresas grandes como Microsoft, IBM, Google, etc., deben estar abiertas al mundo y ser transparentes con lo bueno y lo malo. Por ello, han creado desde hace tiempo en diferentes formas, una red de blogs corporativos donde cualquier trabajador puede crear un blog personal sobre cualquier área (marketing, ventas, recursos humanos, tecnología, innovación, compras, dirección, producción, comercio exterior, etc.) manifestando lo que piensan, siempre y cuando cumplan unos mínimos lógicos. Esto ayuda y une a todos y permite aprender cosas, conociendo otros puntos de vista a través de la participación de los demás usuarios que a su vez, darán su punto de vista. Igualmente, se pueden establecer foros donde los trabajadores, usuarios y clientes puedan conocer datos sobre cómo funcionan los productos, ejemplos de su puesta en marcha, principales errores que tienen y cómo se pueden mejorar. Esto hace que se establezcan vínculos de confianza y que se obtengan beneficios de múltiples formas tras una mínima inversión. read more…
El otro día estuve viendo en el cine la película “Up in the Air”, del director de Cine Jason Reitman, protagonizada por el actor George Clooney. Es una película que tenia interés en ver. La recomiendo encarecidamente porque trata, sin darle demasiada importancia eso sí, al hábito de despedir a trabajadores, independientemente del puesto que ocupen.
Descuidad que no voy a desvelar el final ni el desarrollo para los que aun no habéis tenido ocasión de verla.
El protagonista trabaja en una empresa de recolocación que se encarga de efectuar el despido de los trabajadores de sus clientes cuando estos no se atreven a efectuarlos ellos mismos; tras el despido, les ayudan supuestamente a enfocar su carrera profesional. Su excitante trabajo consiste en comunicar despidos por todo el país sin importar el motivo y sin entrar en él. Intentan hacer ver a los trabajadores que pasan por este trance que existe luz al final de túnel. A esta organización, en un momento dado, debido al volumen de trabajo que tienen y para ahorrar costes de viaje, deciden automatizar el sistema y en vez de despedir en persona, optan por hacerlo vía Web cam; la precursora del nuevo sistema insiste que existe la misma humanidad de esta forma.
Por supuesto, en la realidad, existe esta frialdad e hipocresía en los despidos, haciendo a las personas que los sufren, sentirse como el último monigote. Para empezar, me parece increíble que algunas empresas tengan que recurrir a consultores externos para despedir a personas que hasta ese momento han trabajado estrechamente con ese empresario y que, al menos, necesitan saber de mano de su superior las razones por las que se prescinde de sus servicios. Igualmente, antes de tomar esta decisión drástica, es adecuado dar un toque de atención porque, salvo en casos muy flagrantes, todo el mundo se merece una segunda oportunidad para enmendarse.
Luego no se debe olvidar que por muy mecánico que parezca el despido, estamos tratando con personas con sus sentimientos y debemos tratarles con respeto y dignidad. Así que se debe dedicar tiempo al despido para que el trabajador pueda desahogarse y pasar el trance lo mejor posible. Y tiene derecho a que le expliquen las razones que impulsaron esa decisión de una forma constructiva, comunicada por una persona conocida y cercana de la compañía. Determinadas cosas no se pueden externalizar y menos, los que conllevan un trato directo con las personas porque ahí es donde se marca la diferencia entre las organizaciones. Cada persona es un mundo y cada despido es diferente y tiene sus connotaciones. Deberemos enfocar cada despido en función del conocimiento que tengamos de cada persona y previendo la reacción de cada uno y aun así no acertaremos porque la forma de encajar esto es imprevisible por múltiples factores. Desaconsejo utilizar clichés trasnochados como “esta es una gran oportunidad y en el fondo te hacemos un gran favor” ¿Qué favor? La persona se queda sin trabajo pero su vida y gastos, continúan. Debéis tratar a las personas que os toque despedir como os gustaría que os tratasen a vosotros en esa situación. read more…




