¿TU JEFE ESTÁ SUFICIENTEMENTE PREPARADO?
Según un informe elaborado por la consultora Randstad, el 52% de los empleados considera que los directivos de su empresa no están lo suficientemente cualificados para el puesto que ocupan. Esta encuesta se realizó a trabajadores para saber qué opinaban de sus jefes actuales.
Otro dato muy curioso es qu
e el 49% de los trabajadores encuestados creen que estarían capacitados por su experiencia para ocupar puestos directivos. Más de un 80% de los trabajadores encuestados se niegan a ocupar este tipo de puestos por el aumento del estrés que les supondría el desempeñarlos.
No es un disparate afirmar que en las organizaciones hay déficit de buenos líderes porque normalmente muchos de los jefes han aceptado este tipo de responsabilidades por el mero aspecto económico o quizás porque otros más adecuados lo han rechazado. Normalmente, no asumen responsabilidad en todas las áreas que requieren de su destreza para ser buenos responsables. Estas personas marcan mucho las distancias con los miembros de sus equipos. Personalmente, creo que es una actitud errónea, pues debería ser uno más para crear la confianza y participación suficiente. Un rasgo que se debe trabajar mucho es la comunicación interdepartamental, para solucionar los problemas que surjan del trato diario. Es una forma de poder compartir vuestra experiencia y conocimiento con otros trabajadores de una forma interactiva. No olvidemos que los jefes también tienen mucho que aprender del resto de miembros de sus equipos porque nunca se sabe de todo. Es decir, deben apoyarse en sus compañeros de equipo para establecer sinergias y un adecuado trabajo de equipo donde la complementariedad y colaboración sean el espejo en el que se reflejen.
De la misma forma, un buen responsable debe involucrar a su equipo y hacerles partícipes de las cosas buenas y malas. El ser responsable de equipos conlleva mayor presión y responsabilidades y eso ha de estar claro desde el principio. Igualmente, será necesario incentivar y sacar lo máximo del equipo, siempre que esté bien planteado y no se imponga. Toda obligación porque sí, creará mal ambiente.
En ocasiones, será primordial hacer recapacitar a los miembros del equipo que su actuación y actitud en determinadas tareas no son las adecuadas, por lo que habrá que ayudarles a reconducirlas para evitar problemas mayores. En algún momento puntual en que las cosas se pongan feas, igual toca prescindir de algún miembro de vuestro equipo y proceder a despedirlos. Aquí, debéis ser francos y ser directos, comunicando tan pronto como lo sepáis, la decisión y las razones que conllevan a tomar esa medida, siempre de una forma compresiva. Pero no habrá que olvidar al resto del equipo, al que se le tendrá que explicar y aclarar posibles malentendidos o dudas creadas por esta situación.
Un buen jefe debe ser buen gestor de equipos y asuntos, para lo cual, precisa apoyarse y confiar en su equipos de trabajo. Igualmente, debe buscar soluciones a los problemas que surjan antes de buscar responsables. La eficacia y eficiencia de los equipos de trabajo depende en gran parte de su labor. Será fundamental conseguir lo máximo y, para ello, el líder ha de ser el ejemplo a seguir que les ayude en todo lo que pueda.
Desgraciadamente, no siempre es así y muchos jefes no son capaces de aportar soluciones a los problemas que surgen el día a día, no están dispuestos a escuchar ni apoyar a sus equipos de personas… Este tipo de comportamientos no será adecuado para crear un equipo sólido.
Los responsables han de ganarse a sus equipos día a día, demostrándoles de forma real que están capacitados para gestionarles y apoyándoles.
Por ello, una organización, ha de ser consciente que no todo el mundo vale para gestionar equipos de trabajo. Antes de decantarse por un candidato u otro, habría que responder: ¿Qué tipo de responsables queréis en vuestras compañías? y ¿Qué valores y capacidades deben tener?
Si ninguno de los aspirantes es adecuado y otros que sí que lo están declinan la oferta, habrá que recapacitar: ¿Por qué no quieren aceptar un ascenso? Y ¿Cómo podéis reconducirlo?
Lo más adecuado es que en toda organización, exista un programa de desarrollo personal de detección de las personas que tienen un perfil adecuado para ser responsables y trabajar con los que quieran desempeñar esos puestos en conformar una visión global, trabajando en todas las capacidades y áreas precisas para que, el día de mañana, estén preparados para dar el salto. Porque normalmente este tipo de personas tiene que saltar a la piscina de ser jefe sin estar preparado, aprendiendo a base de tortas porque en sus compañías prima la improvisación.
¿Qué pensáis?





Creo que un gran problema con los puestos directivos es que los que acceden a ellos lo hacen solo para incrementar su salario y no porque realmente quieran dirigir. Si los trabajos técnicos estuvieran mejor remunerados, mucha gente seguiría trabajando en ellos y solo aquellos con verdadera vocación para dirigir optarían a estos puestos. Mientras la única forma de mejorar el salario sea subiendo en el escalafón seguirá el problema de empleados reconvertidos a jefes con mala preparación directiva.
.-= Aitor´s last blog ..5 Síntomas de que tú no estás haciendo los deberes en las redes sociales =-.
Hola Aitor,
Gracias por pasarte y participar en mi blog.
Das en el clavo porque la gran mayoría de las personas aceptan los puestos directivos o de responsabilidad por el aumento salarial y no porque les motiven las funciones de dirección y gestión. Siempre tenemos un porcentaje de personas que lo hacen por vocación.
Muchas veces determinados puestos técnicos no tienen progresión salarial a pesar de ser claves en la organización porque tienen un techo salarial muy limitado y rápido de acceder.
No es objetiva la desproporción de salarios entre un puesto directivo y un puesto técnico especializado. Personalmente pienso que muchos de los salarios de la cúpula están inflados y no van en consonancia a los resultados y el desempeño que dan.
Igualmente este tipo de decisiones son causantes de la situación actual que estamos viviendo porque algunos profesionales son intocables por la indemnización jugosa que tienen que darles en caso de despido y no por el valor que tienen en realidad.
Saludos,
Juan
Hola Juan, no sé si mi situación pertenece a esta sección pero me gustaría poderte pedir tu opinión. Hace 4 años que empecé a trabajar en una empresa, al año propusieron como encargada de mi turno por mi capacidad de organización del equipo ( éste siempre me trató como encargada antes de serlo) y finalmente me ascendieron a jefe de organización y de personal . El problema es que mi jefe nunca tiene en cuenta al equipo solo las ventas y esto me dificulta el trabajo ,aún así he conseguido un buen equipo de ventas. Hace un año mi jefe puso como gerente a su mejor amigo porque él entiende de números, va de jefe amistoso, pero es falso, dice que esta para ayudar y siempre se queja de los trabajadores , no hace su faena y tengo que hacerla yo. Incluso vende la idea que el aumento de ventas es grácias a él.
Ya no se que hacer esto me está desmotivando, he hablado con mi jefe y se ha puesto a la defensiva, claro es su amigo. Me duele que todo lo que he trabajado para mis compañeros se acabe si me voy.
No sé que hacer, que opinas?
Hola Sandra,
Gracias por querer conocer mi opinión.
Antes de nada dejar claro que darte mi posición sobre una situación que no sufro ni padezco es muy fácil y que tendrás que sopesar que es lo que más te conviene en función de tus intereses y necesidades.
La situación que comentas es muy habitual, es decir, determinados jefes ponen en posiciones de responsabilidad a las personas por la relación de amistad que tienen con ellos y no por razones objetivas de valía y capacidad para el puesto.
Al hablar con tu jefe el reacciono como es normal a la defensiva porque no sabe discernir entre la posición de colega y de gerente de su amigo. Lógicamente es normal que estés desencantada y quemada porque tienes que hacer tu trabajo y el suyo. Después seguramente el se lleva las medallas y tu tienes que cargar con los marrones sin palmadita en la espalda.
La única que te queda es demostrarle a tu jefe con datos y hechos objetivos que el gerente no hace su trabajo y repercute negativamente en la organización. La otra vía tras hablar con el y no hacerte caso es ponerte a buscar otras alternativas en organizaciones donde sepan valorar tú trabajo.
Otra alternativa que menos te recomendaran seria el hablar directamente con el gerente y ver como podéis encontrar posiciones beneficiosas para la compañía. Esto requerirá mucha dosis de paciencia por tu parte intentando ponerte en su lugar de porque actúa así. Los resultados imprevisibles.
Ya me vas contando.
Saludos y suerte,
Juan