¿ERES CONSCIENTE DE LO QUE DICES Y CÓMO LO DICES?
Hoy en día, la mejora continua es la clave en cualquier aspecto de nuestra vida. Sin evolución, no se produce avance y eso supone estancamiento.
En el mundo de la selección, es muy común que cuando uno pregunta a un candidato que acaba de realizar una entrevista “¿Qué tienes que mejorar para tener más éxito la próxima vez?” la respuesta suele ser “nada” porque ellos han sido ellos mismos y si no les seleccionan es por culpa del entrevistador. Qué duda cabe, que en más de una ocasión, el motivo de no ser seleccionado se reduce a un criterio subjetivo del seleccionador, pero no es lo normal.
También podemos preguntarles ¿Qué pueden hacer ellos para mejorar en las entrevistas?. La gran mayoría responde “revisar de nuevo su trayectoria profesional” y que poco más se les ocurre.
Es precisamente ahí donde se equivocan. Pueden mejorar muchas cosas siempre que tengan la actitud e intención de querer hacerlo. Para ello, la clave es la observación de cómo nos comportamos en las entrevistas de trabajo para luego vernos y sacarnos mejoras.
Si es posible, siempre aconsejo grabar una entrevista de trabajo simulada con una persona de vuestro entorno con el cual seáis capaces de estar en vuestro sitio y no hacerlo en plan cachondeo. Y el candidato se debe de comportar como la hace cuando se está jugando un puesto de trabajo e intentar saber llegar al entrevistador.
Luego debéis de observaros con mentalidad constructiva y debéis centraros en:
- El tono de la voz os dirá si estáis nerviosos, animados, deprimidos, etc. Porque la voz denota fuerza y el cuerpo lo suele acompañar en esa sensación.
- La rapidez de palabra al ritmo que marca la otra parte. Daros cuenta que si habláis muy deprisa el entrevistador quizás pierda detalles de interés por no poder seguiros. Así que procurad tener un ritmo pausado y escuchar.
- Cómo explicáis las cosas para ver si vais al grano de lo que os preguntan o os vais por los Cerros de Úbeda. También veréis si dais datos que sobran y que no incidís demasiado en los importantes que suele ser lo que sabéis hacer, cómo sois y qué habéis conseguido.
- El lenguaje corporal. Podréis observar, según la reacción a determinadas preguntas, si os molesta o incomoda lo que se os pregunta.
- Las coletillas o muletillas. Algo de lo que no somos conscientes, pero que solemos hacer. Hay que evitarlas y modificarlas por otras palabras más ricas que no sean repetitivas.
Todo esto os ayudará a percataros de cosas en las que no habíais caído y que pueden ser evitadas. Por ejemplo, hay candidatos que explican su trayectoria profesional en plural y eso genera duda porque los entrevistadores quieren que contéis lo que hacíais vosotros. Otros candidatos, a la hora de explicar una cosa que le han preguntado, suelen caer en el error de contestar esa pregunta y otras tantas que no se le habían preguntado. Hay que ceñirse a la pregunta. Si un entrevistador quiere saber algo, os lo preguntará el directamente. De la misma forma, cuando un entrevistador os pregunta de nuevo lo mismo de otra forma es porque no le ha quedado claro o porque no le habéis respondido a lo que quiere saber.
Podéis ver ese video para ir identificando esos puntos, aunque también es recomendable dejárselo ver a personas de vuestra confianza para que os ayuden a dar su opinión porque igual descubrís nuevas cosas.
Una vez identificados los puntos a mejorar, hay que ir adquiriendo los nuevos hábitos poco a poco. Todo a la vez, será prácticamente imposible, si son varios los aspectos a corregir.
También se pueden realizar más grabaciones, para observar si hay avances y que los nuevos cambios no generan nuevos malos hábitos. Todo cuenta a la hora de mejorar la imagen de uno mismo.
¿ Pensáis que tenéis cosas que mejorar en la forma de interactuar en las entrevistas?





Hola Juan. Cuando trabajaba en los servicios OPEA (qué triste hablar en pasado, snifff…), en los talleres de entrevista disponíamos de una cámara para grabar a los usuarios y pudieran observarse a sí mismos. Habitualmente al verse en la pantalla lo primero que no reconocen es su voz, algo habitual cuando “nos oímos” por primera vez.
Pero lo más importante, sin duda, es que era un elemento de feedback importantísimo para ellos, porque tenían la oportunidad de corregir ciertos aspectos. Personalmente les comentaba lo importante que es la coherencia entre lenguaje verbal y no verbal, que viene a ser justamente el título de tu post.
Sinceramente veo ideal el uso de la cámara, casi mejor que un amigo…la lente de la cámara siempre intimida un poco más, xD
Saludos,
Oliver
.-= Formación y Talento´s last blog ..REAL MADRID, CANALES Y GUTI: VOLEAS CERCANAS, TACONES LEJANOS =-.
Buenas noches, Juan.
Gran descubrimiento tu blog, sin lugar a dudas:-).
Siempre hay cosas que mejorar a la hora de interactuar. Harás mil entrevistas, y si buscas, por supuesto que algo habrá mejorable.
Sin embargo, aunque los consejos expuestos son muy útiles y los comparto, tienen sus matices. Puede ser de utilidad grabarse a uno mismo con alguien de confianza que no se lo tome a broma, pero hasta cierto punto puede servirte. Porque en estos casos, no se considera un elemento fundamental algo tan importante como el entorno y la persona que va a entrevistarte, y me refiero a la entrevista con el contratante, no con empresas consultoras intermediarias. Y eso, hasta que no te personas, no puedes valorarlo: debe ser insitu. Y cada entrevista es única e intransferible.
Bajo mi punto de vista, cuando ya tienes en tu haber cierta experiencia , tan negativo es la falta de preparación como la preparación excesiva de cara a superar una entrevista, puesto que debes estar siempre preparado para improvisar. Y hasta que no estás en el terreno apropiado (el lugar donde se supone optas a incorporarte- nunca sabes si es una falacia -la vacante ya está cubierta- o realmente buscan a alguien), no eres capaz de calibrar si a tí también te interesa o no optar a esa plaza; y aún así, también puede llevarte al engaño y no descubrirlo hasta que estás dentro, aunque eso es inevitable.
Para mí es mucho más útil apuntar con detalle a modo de diario en una libreta, las preguntas que me han realizado, mis respuestas y ante todo las reacciones, así como todo aquello no verbal que he sido capaz de captar por parte del entrevistador, para, una vez pasada la entrevista, analizar dónde puedo mejorar de cara a la próxima , o bien dónde he pecado de facilitar información que no me han solicitado, y a partir de ahí, no hacerme cruces por no volver a tener noticias de la empresa, extrayendo mis propias conclusiones.
Saludos.
Hola Oliver,
Aun lo tienes muy reciente y es normal que te de añoranza conforme pasen los días lo veras de otra forma.
Me parece una muy buena técnica que pocos servicios de orientación hasta donde yo se usan con sus usuarios. Con la práctica y la experimentación es como de verdad aprenden las personas.
La gente al observarse grabado se da cuenta de muchas cosas que antes no era capaz de percibir por si mismos sin verse.
Saludos,
Juan
Hola Begoña,
Gracias por pasarte y participar en mi blog.
Esta claro que se debe de encontrar el punto intermedio porque no es bueno ir sin preparación a las entrevistas, ni tampoco obsesionarse en exceso porque eso no garantiza el éxito. Lógicamente cada entrevista es un mundo, sin embargo, es bueno que controlemos nuestras reacciones a determinadas preguntas, las respuestas que damos, como nos expresamos, etc. y esto se puede hacer mediante nuestra observación tras grabarnos. Porque esta claro que cada entrevistador es de una manera pero no olvidemos que la mayoría preguntan las mismas cosas, lo que cambia es la forma en que lo hace.
Va muy bien lo que comentas tu, es decir, apuntar tras la entrevistas lo que te preguntaron y analizar si las respuestas fueron adecuadas en función de la reacción del entrevistador. Y recordar lo que respondiste y como lo hiciste. No se debe tardar mucho tiempo en hacerlo porque sino se nos olvidan detalles importantes. Lo mejor apuntarlo en plan resumen y así no dejamos nada fuera de control.
Saludos,
Juan
Buenas noches de nuevo.
Si bien la mayoría pregunta las mismas cosas, yo me he encontrado reacciones inesperadas. Tengo una muy reciente en la cual el entrevistador me facilitó detalles muy personales que me extrañaron, sin yo preguntarle; luego me dí cuenta del motivo (me explicó toda su trayectoria y se identificó demasiado con mis respuestas, hasta tal punto que más que empatía luego me percaté que era más bien miedo, al analizar por escrito todas sus reacciones a mis respuestas); finalmente me notificaron que mi candidatura fue rechazada por ella por ese motivo, por exceso de competencias, y me lo notificó tanto ella, como posteriormente la seleccionadora de la empresa que condujo las pruebas de selección.
Grabarse en cámara es muy útil, pero incluso si no dispones de ningún amigo que esté dispuesto a compartir su tiempo en estos menesteres contigo, puedes grabarte tú mismo a través de una webcam. Lo tengo pendiente, y estoy segura que descubriré cosas que ni me imagino de mí misma.
Saludos.
Hola de nuevo Begoña,
Esta claro que las reacciones y percepciones de los entrevistadores a nuestras respuestas no son controlables y cada uno las asimilara de una forma. Desgraciadamente en eso no podemos influir porque aun no podemos leer la mente. Debemos hacerlo lo mejor que podamos en lo que dependa de nosotros.
El grabarte a ti mismo también da muy bueno resultados y uno siempre descubre cosas que no espera o que pensaba que no hacia el.
Saludos,
Juan