EL ARTE DE PARECER OCUPADO
El parecer ocupado
en el trabajo cuando en realidad se está ocioso es un “arte” para la cual no todo el mundo vale. Y no se me malinterprete, que no lo estoy defendiendo.
En la actualidad la recesión económica ha traído un descenso de actividad en la gran mayoría de los sectores. Y si se vende menos significa que se debe producir menos y que por la tanto, teóricamente, no se precisa ya tanto personal. Esto es un efecto en cadena que ya está comenzado y que no sabemos cuando tendrá fin.
Las personas que de momento han conseguido conservar su trabajo hacen lo imposible, no sólo por ser necesarios sino también por parecerlo. Muchas de estas personas tienen poco trabajo y deben ir estirándolo para estar ocupados. El problema surge cuando hay departamentos que están ociosos y otros no llegan. En este caso, hay que hacer una redistribución de tareas e implicar a las personas que tienen menos trabajo en las actividades que tienen más faena. Sin embargo, esto hay muchas empresas que no lo efectúan y después de haber despedido a personal de los departamentos sin trabajo, en más de una ocasión, contratan personas para otros departamentos que necesitan gente. Está claro que aquí hay un grave problema en la gestión de las personas que hace que no se efectúen las tareas vitales.
Si fuera que toda la empresa la que no tuviera trabajo, tendría peor pinta y más difícil solución.
También he de decir que cuando hay menos actividad se puede aprovechar para hacer otras cosas para las que antes nunca se había tenido tiempo como organizar todo, archivar, repasar todas las actividades finalizadas para comprobar que todo esté en regla, revisar los procedimientos y las formas de hacer las cosas para descubrir nuevas maneras de llevarlas a cabo, por mencionar algunas.
Lo triste es que la solidaridad en las empresas no es lo que más abunda, es decir, que si un departamento tiene mucho trabajo y otro no, ¿qué más da? Normalmente, los que están de brazos cruzados no sienten la necesidad de ofrecerse para ayudar a los que no llegan. Y esto es un error porque las personas que forman parte de una organización deben ser un gran equipo que se ayuden unos a otros cuando lo precisen.
También suele afectar las rencillas internas interdepartamentales, que desgraciadamente, sufren las empresas.
Así que en estos momentos de cambios generado por el parón globalizado que vivimos, se debe de hacer un análisis exhaustivo de cada departamento y de cada puesto de trabajo para ver cuál es la nueva carga real de trabajo de cada uno de ellos y, de esta forma, con la información veraz en la mano, reestructurar y redistribuir personas y cargas de trabajo de forma adecuada. Lo que no se debería hacer es acometer cambios de estructura a ciegas o por lo que nos digan las personas de nuestra confianza. Siempre se debe contrastar este tipo de información y recopilarla de todas las partes involucradas.
Ahora, las compañías necesitan que las personas que quedan se involucren y trabajen más que nunca para salir adelante. Para ello, las empresas tienen previamente que motivar y preocuparse realmente por sus trabajadores. Por ello es muy necesario el contacto habitual y la comunicación fluida para saber en todo momento como van las cosas.
Las compañías tienen que saber detectar de forma real qué personas trabajan y cuáles no para quedarse con estas últimas, que serán las que se precisen para avanzar. No olvidéis que, a veces, las apariencias engañan y determinadas personas os muestran lo que queréis ver sin que realmente sea así. Si una persona es un buen profesional y no tiene trabajo, se mostrará dispuesto a ayudar donde sea preciso y lo comunicará para ser útil. Por ello, es preciso tener indicadores que nos permitan saber el trabajo real de cada persona y su aportación.





Interesante tocar este tema Juan, no sólo como bien apuntas el redistribuir tareas en momentos de pico para unos departamentos y no así para otros; depende mucho de la buena gestión de equipos.
Sino que innovando sería momento para desarrollar algo que me viene rondando la cabeza y que ya se hace en algunas organizaciones.
El disponer de trabajadores multifunción, adaptables a diversas actividades, evidentemente depende del sector, funciones … Muchos dirán que es un modo de generar inestabilidad en el empleo o estrés en el trabajador, yo considero que es generar una estabilidad en la motivación de los trabajadores, y sobretodo en la producción, es preferible acudir al lugar de trabajo sabiendo que siempre se estará ocupado, que ocupándote de hacerte el ocupado. La motivación final no es misma. Quizá el sentirnos necesarios y útiles, aquello de lo que hablaba Maslow.
un abrazo. Mari Cruz
¿Vas cargado o vacío? =-.
.-= Mari Cruz´s last blog ..Pétalo 191
Muy buen post!
Es muy cierto, eso pasa muy seguido en las empresas. Pienso que debe ser una tarea del que esta a cargo de cada área (jefe, supervisor, coordinador de equipo o gerente), saber de que se ocupa cada uno de los integrantes de dicha área, cuanto tiempo al día debería llevarle y administrar eficientemente los recursos disponibles.
Saludos.
Lic. María Victoria Gallerano
http://temasdeadministraciondeempresas.blogspot.com
.-= Maria Victoria´s last blog ..¿Por qué son diferentes las estructuras organizacionales? =-.
Hola Mari Cruz,
Gracias por pasarte.
El redistribuir tareas y el ser conocedor de la carga de trabajo de todos los trabajadores es vital para ser un buen gestor de personas. Esto hace que se eviten injusticias y que todos aporten a la compañía con su trabajo.
Tu idea de que los trabajadores sean multifunción, es decir, que sepan desempeñar tareas de varios departamentos de su compañía para poder ayudar en varios puntos cuando sea preciso. Los trabajadores cuantas más cosas sepan hacer más posibilidades de recolocación tendrán. La motivación en el trabajo va muy unida al sentirse valido por que su ocupación es de valor para la compañía.
Lo que esta claro es que esto en muchas empresas ni se plantea. Porque en cuando baja el trabajo se procede a despedir sin ver que es capaz de poder a portar esos trabajadores en otros puntos de la compañía.
Saludos,
Juan
Hola Maria Victoria,
Gracias por participar en mi blog.
Los responsables directos de cada trabajador son los que deben medir en primer grado las tareas de cada uno, el tiempo que les conllevará realizarlas, las dificultades que les puedan surgir. Esto deberá de intentarlo solucionar el mediante la toma de decisiones que redistribuyan el trabajo entre su equipo. En caso de no conseguirlo deberá de involucrar al departamento de personal para ejercer una tarea en equipo y darle la mejor solución.
Saludos,
Juan
Hola Juan:
Estas situaciones también se dan en épocas que no son de crisis. Y sí, es cierto que en épocas de menos actividad hay que distribuir tareas (asunto este que muchos trabajadores no quieren asumir) y es un buen momento para hacer cosas nuevas, ordenarlas e imaginarlas (pero también hay gente que no está por la labor, perdiendo una gran oportunidad)
Un saludo
.-= Fernando López´s last blog ..Seven Seconds =-.
Hola Fernando,
Por supuesto, estos pasa en épocas de crisis y en temporadas de bonanza. El distribuir tareas le permite a uno poder aprender nuevas cosas que hasta entonces no hacia. Esta claro que muchas personas en cuanto ven un leve atisbo de cambio en sus rutinas se niegan en rotundo porque su parcela es X. Cada vez más debemos tener la mente abierta y pensando desde un contexto global.
Saludos,
Juan
Enhorabuena Juan. Además es gracias a esos momentos donde salen las nuevas ideas, propuestas, donde el cuerpo y la mente se permiten estar más en sintonía. Eso sí, desde dirección se debe propiciar un buen ambiente o las personas empezarán a hacer como que trabajan. Si no hay el suficiente flujo de trabajo, es la dirección la que debe de sentirse responsable y a partir de ahí a buscar soluciones. Personalmente opto por soluciones creativas que mantengan el talento en la organización. Gracias.
César Piqueras
http://www.coachingvalencia.es
http://www.excelitas.es
Hola César,
Gracias por pasarte y participar en mi blog.
Si existe un buen ambiente empresarial todo ira sobre ruedas independientemente de los malos momentos, porque todos se adaptaran y propondrán nuevas ideas. Además estarán dispuestos a colaborar donde se les precise. Por supuesto, para que eso ocurra la dirección de la organización es la que tiene que globalizar esa perspectiva a todos sus miembros. Las ideas creativas siempre son buenas. Se debe dejar a las personas que aporten cosas y que desarrollen su iniciativa.
Saludos,
Juan