¿POR QUÉ OS GUSTARÍA QUE LOS CANDIDATOS OS LLAMASEN LA ATENCIÓN?
Hace poco, leía una noticia en el portal negocios que comentaba que según una encuesta realizada por el portal británico de empleo
The Ladders, casi ocho de cada diez seleccionadores de personal, el 76%, no contrataría a un candidato por una inadecuada vestimenta.
La verdad que esta noticia me dejó helado y demuestra que muchos profesionales de recursos humanos no saben ver más allá del continente del candidato (su aspecto físico y apariencia) y fijarse más en su contenido (capacidades, aptitudes, competencias, etc.).
Obviamente, los candidatos a la hora de ir a las entrevistas tienen que usar el sentido común como ya he comentado en múltiples ocasiones y llamar la atención por lo que pueden aportar y no por como visten. Inicialmente, cuando un entrevistador comienza una entrevista, su mente le transmite mensajes sobre su apariencia y no siempre son positivos; sin embargo, pasados unos segundos debemos abstraernos de eso y centrarnos en el desarrollo de la entrevista. Es decir, hay que darle la importancia que tiene, que es relativa. Es cierto, que en el computo global entre dos candidatos igual de válidos, puede ser que te haga decantarte por uno en concreto su aspecto vestimental más acorde.
Lo que no es aceptable ni profesional en ningún caso es que profesionales de recursos humanos ya descarten a un candidato por la ropa que lleve a la entrevista, sin prestar atención a lo que diga en la entrevista porque, para ellos, ya está descartado por las pintas que llevaba. Y pregunto yo ¿Os parece este comportamiento coherente?
Aunque cada vez está imperando más la formalidad en la vestimenta para acudir a las entrevistas, es preferible que pequéis de clásicos que no de innovadores en este aspecto. Muchos entrevistadores acuden ya a las entrevistas con un aspecto arreglado pero informal, comenzando a dejarse la corbata en sus casas. Es muy complicado que un candidato pueda saber qué opinión tiene una compañía respecto a la vestimenta, por lo que es mejor ir arreglados ajustándoos siempre al tipo de puesto de trabajo al que acudís y al tipo de organización a la que vais a realizar la entrevista. No tendría mucho sentido ir en traje para una entrevista para un puesto de mecánico, sin embargo, tampoco ir en chándal. La cuestión es encontrar el término medio adecuado.
Debéis usar el sentido común y responder antes de ir a una entrevista: si fueseis entrevistadores ¿Por qué os gustaría que los candidatos os llamasen la atención?
La discreción os debe acompañar cuando seáis candidatos, sin llamar la atención por exceso ni por defecto en las entrevistas por vuestro aspecto, es decir, pasar desapercibidos en este aspecto, haciendo que os recuerden por vuestra persona y capacidades. Así que borrad de vuestra mente la frase “antes muerta que sencilla” al menos para las entrevistas de trabajo si lo que queréis es conseguir el puesto de trabajo.
Y a los padres y madres de España, tengo que mencionar que yo entiendo que vuestros hijos son los mejores para vosotros y que siempre los veis que van estupendos, sin embargo, antes de dejaros llevar por vuestro amor, preguntaros ¿Cuál es la ropa adecuada para que vayan a una entrevista?
Los responsables de seleccionar tenéis que ser objetivos y centraros en la competencia y responder: Lo que lleva puesto cada candidato ¿es una competencia de primer nivel para este puesto? Creo que la respuesta es obvia pero os dejamos vuestro tiempo…





Me gustaría que se hubieran interesado por conocer el negocio de la empresa a fin de entender mejor el papel que su puesto juega en ella. También que hicieran preguntas originales, no las tipo; esas preguntas que sólo surgen de un interés genuino.
Yo creo que se puede distinguir entre aspectos que pueden hacer que seamos seleccionados, y otros que pueden hacer que seamos descartados, que no necesariamente coinciden.
Así, la apariencia formaría parte del segundo grupo, pero no del primero, puede hacer que me descarten, si es mala (porque supuestamente denotaría una falta de interés, de adaptación… o lo que sea), pero no que me escojan porque sea buena.
Un saludo
Pablo Rodríguez
Hola José Miguel,
Gracias por pasarte.
La verdad que los candidatos y los seleccionadores son pocos innovadores en las cosas que preguntan y sobre lo que se interesan. Debemos mostrar interés y saber preguntar sobre lo importante.
Saludos,
Juan
Hola Pablo,
La forma de vestir influye pero no puede ser el único motivo por el que se descarte a un candidato para el puesto. El seleccionador debe ser objetivo y tener cada cosa en cuenta en su justa medida. Esta claro que el candidato debe usar el sentido común.
Saludos,
Juan
Buenas noches, Juan.
Curioso tema. Y digo curioso, porque las selecciones no dejan de ser reflejo de los valores de la sociedad en la que nos movemos.
Y la ropa, es una etiqueta externa; no se valora tanto la calidad de la prenda, como la marca que la misma representa, o lo que se presume que has estado dispuesto a pagar por ella (aunque todas procedan del mismo lugar, sin entrar en detalles de las circunstancias en las que ha sido producida).
Si lo superfluo y la apariencia prima sobre el contenido en general, porqué pretender que los reclutadores sean distintos?. Para reflexionar.
Saludos.
La vestimenta es uno de esos temas en los que el candidato tiene el control: Puede decidir cómo va vestido. Como no sobran los elementos de una entrevista sobre los que se tiene control ¿Por qué desperdiciarlo vistiéndose de cualquier manera poco ortodoxa?
Estamos de acuerdo, sólo es el continente. ¿Pero qué es la empresa, el márketing y la sociedad, en general, sino mucho contiente y… luego ya veremos cuánto contenido? El candidato ideal primero debe parecerlo, luego ya se verá si lo es… Así funcionamos. Y en las entrevistas se entra más por los ojos que por otra cosa (vestimenta, aspecto y expresión no verbal).
Evidentemente, en nuestro querido sentido común está la clave, porque no es un delito acudir sin traje, pero sí lo es acudir con sandalias, en bermudas o con la misma pinta con la que nos iríamos a tomar unas bravas, aunque sea verano y vayamos al sitio “menos importante” del mundo…
Un abrazo
Hola Begoña,
Interesante punto de vista.
Es cierto que prima en la ropa las marcas y que parece que por llevar alguna de ellas eres de una elite especial. Cuando una cosa no tiene que ver con la otra. Entonces los seleccionadores son antes que nada personas y viven influenciados por ese mundo superfluo donde se da un valor excesivo a la apariencia.
Saludos,
Juan
Hola Felipe,
Totalmente de acuerdo con tu apreciación.
El continente en las empresas y candidatos lleva muchas veces un envoltorio que nos oculta el verdadero contenido que tiene cosas buenas y malas. Esta claro que los candidatos deben usar el sentido común y demostrar que saben estar a la altura de la situación. No es aceptable que un candidato se presente en una entrevista con chándal y deportivas porque ahí se la esta jugando sin necesidad.
Un abrazo,
Juan
Totalmente de acuerdo con Felipe y otros comentarios.
Muchas veces cuando encuentras un candidato que no ha acudido de una manera, digamos, apropiada a una entrevista, te preguntas; ¿sería capaz de vestirse así para visitar un cliente? ¿Podría ser capaz de presentarse a la próxima entrevista con el Director X de esta guisa?
Como consultor, suelo valorar a los candidatos que se atreven a preguntarme cual sería la vestimenta adecuada para la siguiente entrevista (con el empleador final, me refiero), cual es el estilo de la empresa y su código de vestimenta. Demuestra preocupación y cierta intención de estar acorde a lo esperado. Si dudas, pregunta. Nunca está mal hacerlo.
Y si no dudas, pues se supone que tienes sentido común… ¿O no?
Buen post, Juan.
Un abrazo
David
Hola David,
Buena matización.
Los pequeños detalles nos dicen mucho y debemos saberlos interpretar mucho más lejos del momento puntual y aplicarlos a la globalidad.
Es preferible los candidatos que preguntan como deben acudir a la entrevista que los que van por libre sin importarles nada. El sentido común dice mucho de las personas.
Un abrazo y buen fin de semana,
Juan
Algunos responsables de RRHH que conozco jamás contratarían a alguien vestido de traje y corbata.
La cuestión está en buscar en la forma de vestir de cada organización y también en la del puesto.
Esto es simplemente lo que pasa, y de algún modo tiene que ver con el interés del candidato por conocer la organización y adaptarse. Sin embargo, también es cierto que una vez más la forma se come el fondo. Una pena: es muy claro que a veces los estereotipos de los seleccionadores hacen perder magníficas oportunidades de aportar savia nueva a la organización.
Hola Alberto,
Efectivamente, cada candidato debe investigar previamente la empresa para adaptar su entrevista y la forma de acudir a ella a lo que transmite. Sin embargo, esto es lo ideal y no siempre se puede saber esta información porque depende mucho de los estereotipos y prejuicios de los seleccionadores. El fondo es lo importante.
Saludos,
Juan