LA MORADA DE LOS BECARIOS
Hace unos días leía una noticia en el formato digital de la Vanguardia que es lamentable; sin embargo, no me sorprende. El titular de este artículo era ”La demanda de trabajadores en prácticas aumenta mientras bajan las ofertas de empleo” que, por supuesto, os invito a leer.
Resulta contradictorio que determinadas organizaciones que hace dos días han despedido a parte de sus trabajadores para asegurar su supervivencia por no tener tan apenas volumen de trabajo, cojan becarios al poco tiempo. Y por otra parte, es alarmante como cada día más se solicitan becarios en las compañías y se congelan las ofertas de trabajo para incorporar profesionales mediante relación contractual.
Para empezar, me gustaría dejar claro que los convenios de prácticas que se establecen entre alguna organización de representación universitaria y las empresas no suponen una relación contractual. En este tipo de prácticas, no se debe exigir experiencia profesional a los candidatos porque su finalidad es que los beneficiarios de las mismas puedan poner en práctica sus conocimientos de forma real en una organización del mercado laboral. Las prácticas para titulados universitarios tienen una duración mínima y máxima, igual que un número de horas establecidas a la semana, sin olvidar que deben llevar una bolsa de ayuda a los alumnos que realizan las prácticas que deben venir marcadas en el convenio. Siempre hay unos mínimos que pueden ser mejorados por las empresas si lo estiman conveniente. Las prácticas para estudiantes que aun no han finalizado sus estudios, deben de estar reguladas por convenio y en algunas de ellas, al ser obligatorias, no se debe de dar bolsa de ayuda a los beneficiarios, aunque sí que se les debe costear los gastos de transporte, etc.
Igualmente, no olvidéis que las prácticas deben versar sobre el área de vuestros estudios y no sobre lo que les apetezca a las empresas. En caso de que las compañías incumplan las obligaciones de vuestro convenio, pueden ser denunciada a la entidad universitaria organizadora de la cual dependéis, que, entre otras cosas, está para defender vuestros derechos.
Yo, una vez finalizados mis estudios universitarios, realicé prácticas con las que aprendí mucho y tras finalizar las mismas, me incorporé a la organización mediante relación contractual.
Las empresas deben ser francas respecto a si, tras vuestro período de prácticas con ellas, encajáis con lo que buscan, habiendo analizado vuestras ganas de trabajar, capacidades, logros y forma de realizar las tareas… y si tenéis posibilidades reales de incorporaros.
Cuando se opta por coger a personal de prácticas en función de las previsiones de necesidades de personal es por que aquellos que llevan tiempo en la empresa han demostrado estar a la altura de lo que se espera de ellos. No pasa nada porque os digan que no existen posibilidades ahora de incorporación porque vosotros aprendéis y si quedan contentos con vosotros puede ser que en un futuro os llamen. Pero lo que no es profesional es que jueguen con vuestras ilusiones y expectativas.
Si os ofrecen un convenio de prácticas y piden como requisito imprescindible tener experiencia, habrá que desconfiar totalmente de las intenciones de la empresa, pues, claramente, están detrás de conseguir personal a muy bajo coste exigiéndole lo mismo o más que a un trabajador vinculado mediante relación contractual. Muchas veces estas empresas actúan con el mismo modus operandi y constantemente están solicitando personal de prácticas y a poco que preguntéis en foros, saldrán personas que sufrieron ese abuso y que denominan a esa empresa “la morada del becario” donde sale uno por una puerta y entran 3 más por una ventana.
En los convenios de prácticas es normal que os exijan cumplir con unas tareas, sin embargo, no os pueden exigir lo mismo que a los trabajadores porque estáis en proceso de aprendizaje y os deben de prestar ayuda para ir adquiriendo pericia en el desempeño. Va bien para que vayáis aprendiendo lo que supone de forma real el mundo corporativo, con sus cosas buenas y mejorables porque la empresa perfecta no existe. Por supuesto, no habrá que confundir los convenios de prácticas con los contratos de prácticas regulados en el estatuto de los trabajadores.
Cuéntanos tus experiencias como becario.





Comencé mi experiencia como becario en el departamento de Soporte Técnico de HP, inicialmente por un período de seis meses que al final se extendió a doce. Lo recuerdo como una de las etapas más divertidas, interesantes y enriquecedoras de mi vida profesional. Tuve la oportunidad de trabajar junto a excelentes profesionales de los que aprendí un montón y me vi envuelto en una gran variedad de tareas de muy diversa índole. Cuando la beca estaba terminando apareció una posición abierta cuyo contenido me era familiar, así que me presenté y, afortunadamente, conseguí el puesto, iniciando así una carrera profesional en HP que duraría una década.
Esto eran becas de verdad, no explotación camuflada.
Hola JM,
Una gran realidad lo que comentas.
Yo también comencé mi trayectoria profesional de prácticas en una entidad financiera donde aprendí muchas cosas y tras su finalización me contrataron. Había algún caso de explotación hace años pero no era tan flagrante y consentido como ahora. No olvidemos que en la actualidad se esta generalizando el abusar en estos temas y eso es ir hacia atrás.
Saludos y buen fin de semana,
Juan
Hola Juan y Jose Miguel. Queda claro que para ciertas empresas contar con becarios supone por un lado un alto ahorro de costes y por el otro contar con personas en su mayoría muy bien formadas y altamente motivadas. Más allá de que ahora la explotación de estos profesionales, por desgracia, pueda ser algo habitual, sí que creo que el período de becas o prácticas dota al trabajador de esas habilidades o competencias que no se adquieren en la Facultad o centro de estudios.
Siempre recuerdo el caso de un buen amigo mío y compañero de carrera, que durante ésta fue haciendo diferentes prácticas y voluntariados en diversas entidades, y cuando acabó la carrera tenía un bagaje muy superior al que podíamos tener todos los demás.
En cualquier caso, becas sí, pero exigir unos derechos mínimos también.
Saludos
Hola Oliver,
Gracias por pasarte.
Por supuesto, las becas y las prácticas son un aprendizaje y dotan a las personas que las hacen de unas competencias que en la facultad son impensables. Sin embargo, las empresas deben tener claro la finalidad que tienen las prácticas y para que tipo de personas van enfocadas. No es factible que este tipo de puestos los estén ocupando hoy en dia profesionales que ya tienen experiencia.
Saludos,
Juan
Justo hace unos días también nosotros publicamos una reflexión sobre este tema. Las empresas ponen la crisis como “excusa” para contratar a becarios que realmente extienden sus funciones mucho más allá de un simple trabajo en prácticas que debería contribuir a su formación…. Un saludo y buen post!
Hola Redacción Iberestudios,
Gracias por pasarte y participar en mi blog. Me alegro que te guste el post.
Totalmente de acuerdo con tu matización. Muchas empresas usan la excusa de la crisis para usar la figura del becario y de las prácticas con otra finalidad distinta a la de formar de forma práctica a las personas que carecen de experiencia laboral.
Nos leemos.
Saludos,
Muy interesante el post.
Yo empecé por estos mundillos también como becaria, hay gente que me pregunta si no me avergüenzo y yo soy muy clara: por supuesto que no. Fue una etapa más en mi vida, en la que aprendí muchísimo y en la que empecé con mucha ilusión, por qué he de avergonzarme? Para mí fue una gran oportunidad, ya que después me contrataron y a día de hoy sigo tan motivada e ilusionada como el primer día.
Un saludo.
Hola Carol,
Gracias por pasarte.
El comenzar la trayectoria profesional como becario no es para avergonzarse siempre que durante ese periodo se aprenda. Yo en la primera empresa en la que trabaje comencé como becario y al finalizar la misma me contrataron. Tengo buen recuerdo de aquella época porque aprendí muchas cosas y fue una gran experiencia.
Saludos,
Juan