LA UNIVERSIDAD Y LOS NICHOS DE EMPLEO
Según un estudio realizado por la firma de recursos humanos Randstad, las carreras con más salidas profesionales en el actual mercado laboral son: administración y dirección de empresas (LADE), economía, empresariales, ingeniería superior de informática, ingeniería técn
ica industrial, ingeniería superior de telecomunicación, química, derecho, medicina e ingeniería de caminos.
A la hora de elegir qué estudios universitarios elegir, no sólo debemos movernos por nuestra vocación profesional sino que también debemos de mirar las salidas profesionales reales que tienen esos estudios a la hora de finalizarlos. Es cuestión de pensarlo meditadamente para no equivocaros y tener que rectificar. Aunque si pasase esto, tampoco se acaba el mundo porque el vivir supone equivocarnos antes o después para seguir aprendiendo las diversas lecciones de la vida.
También me gustaría comentar que los estudios que elijamos nos deben gustar y no estudiar algo sólo por sus salidas profesionales que pueda tener porque esto nos frustrará y hará que tiremos la toalla. La decisión final es nuestra, qué duda cabe, pero ha que estar plenamente convencido, independientemente de la opinión que puedan tener nuestros padres.
Tampoco habrá que caer en el error de pensar que efectuar esos estudios garantizará trabajo inmediatamente al finalizar los mimos porque hoy en día estas carreras también tienen licenciados en desempleo. La carrera elegida es algo más, sin embargo, luego dependerá de las elecciones que hagamos y de hacia donde decidamos especializarnos. El estudio de una carrera, sin duda, permitirá enfocarse hacia muchas áreas profesionales dentro de un amplio abanico de posibilidades.
En España, a pesar de los últimos cambios en los estudios universitarios para acoplarnos a los planes del resto de los países de la Unión Europea, estamos a años luz de su realidad.
Nuestros universitarios salen muy mal preparados en cuanto a desarrollo de capacidades y competencias precisas para desempeñar las diversas profesiones para las que capacitan esos estudios. Parte de las mismas las dará la propia experiencia profesional. Sin embargo, la practicidad y vivencias son imprescindibles durante los años de carrera para que vayan aprendiendo, experimentando y puliendo aquellas aptitudes que van a precisar en la vida real. Nuestras carreras universitarias tienen que tener mayor número de horas de prácticas reales en las que los alumnos aprendan a realizar las cosas que se les cuenta a nivel teórico para llegar a un aprendizaje completo. Porque la teoría, sin un soporte práctico adecuado, se olvida al poco tiempo que se deja posar en la memoria.
Hay personas mayores que dicen que el conducir es como el montar en bicicleta, porque nunca se olvida. Quizás se os pueda quedar obsoleto por no practicarlo, sin embargo, tras volver a la marcha, se coge el ritmo rápidamente porque en su día trabajasteis no sólo en la teoría sino también en la practica.
El aprendizaje profesional universitario debe prestar atención a todas sus facetas de forma que se complemente de forma adecuada sin dejar unas más cojas que otras.
¿Qué opináis?





Me ha gustado el post, Juan.
¿No siguen en este país las Universidades demasiado alejadas de la realidad laboral?. Me da la impresión que en las cátedras se decide lo que “se quiere” impartir, cada uno va ahí a “hablar de su libro” independientemente de lo que se demande. ¿No genera esta obsesión por la titulitis unas expectativas demasiado altas en los estudiantes para luego darse de morros con una realidad muy poco alineada (y muy poco amigable)?.
Un saludo!
María
Hola Maria,
Me alegro que te guste el post.
La universidad en España aun esta muy alejada de la realidad empresarial y laboral. Los temarios y materias no evolucionan ni son flexibles a las necesidades. Cada cual cuenta su batalla según le va sin adaptación a lo que van a necesitar los demás cuando salgan al mundo real.
Saludos y buen fin de semana,
Juan
Complicado asunto… Vamos allá!
Por un lado, como bien apuntas, en la elección deben considerarse vocación y salidas, pero también capacidades académicas mostradas hasta el momento y posibilidades de sostener la carrera elegida.
En el debate sobre acercar más la Universidad a la empresa… Es un tema complejo, ya que, si bien la práctica debería enmarcarse en la realidad del mercado, tampoco éste debe entroncar el aprendizaje, ya que es demasiado cambiante y específico. Acabaríamos con titulados expertos en un trabajo, pero miopes para todo lo demás.
Creo que la Universidad en sí no es el problema. Las empresas deberían cambiar de mentalidad, apostar por nuevos talentos y entender que, en poco tiempo (apenas unos meses), cualquier titulado aprenderá lo que necesite saber para rendir al 100% en la empresa concreta. Sin embargo, es imposible que la Universidad se adapte a todas las realidades, y si lo intenta será un fracaso asegurado, u ofrecerá una visión demasiado parcial, con lo que su “habilitación” profesional sería dudosa. Aunque, como siempre, es mi opinión….
En conclusión: La Universidad no debe formar a trabajadores, los trabajadores se formarán después. De lo contrario, poco a poco la Universidad perderá su sentido y se convertirá en una formación ocupacional de orden superior.
Hola Felipe,
Interesante el punto de vista que apuntas.
A la hora de elegir que carrera universitaria se deben tener en cuenta todos los parámetros que indicas de forma global y medirse las fuerzas.
Esta claro que la Universidad debe ser flexible y adaptable hasta cierto punto porque la acomodación a todos los cambios del mercado laboral y empresarial es imposible. Los empresarios también deben tener claro que los recién licenciados necesitan un rodaje previo por muy preparados que estén y eso requiere estar dispuestos a enseñarles.
Saludos,
Juan